Presentaciones. 6 consejos para mejorarlas
Cualquier persona que se dedique a una actividad relacionada con el diseño en la actualidad, debe ser consciente de la importancia de realizar presentaciones atractivas de sus trabajos. Obviamente, cuanto antes se asimilen los preceptos principales y las estrategias detrás de grandes presentaciones, mucho mejor.
Es por esto por lo que en La Gauss y en La Hauss nos esforzamos desde las primeras entregas en que nuestro alumnado adquiera los conocimientos necesarios para realizar presentaciones adecuadas y pueda presumir de proyectos y portfolio en Behance.
¡Ojo! Cuando hablamos de presentaciones no nos referimos meramente a la creación de mockups. Si bien estos formarán parte integral y capital de ellas, estas no se pueden basar meramente en una sucesión interminable de imágenes, sino que deben «narrar» nuestro trabajo de forma lógica, coherente y homogénea.
En este artículo os aportamos varios consejos que os servirán a su vez de checklist a la hora de valorar vuestras propias presentaciones. Qué mejor que valernos de ejemplos de nuestras alumnas y alumnos —concretamente de nuestros cursos consagrados a diseño editorial y publicaciones digitales.
Presentaciones exquisitas: ¿Por qué?

Clientes satisfechos
Entre muchas de las razones para buscar la excelencia en presentaciones, se encuentra facilitar las cosas a nuestros clientes. Estos agradecen no tener que abstraerse, sino ver el resultado más aproximado a la realidad.
Prestigio
El impacto, prestigio y valor que añadimos a nuestros trabajos a través de buenas presentaciones, constituye un 60% del éxito de nuestro diseño (el cliente se siente más exclusivo y nos percibe de una forma más profesional).
Estética y «bonitismo»
Behance y otras plataformas similares, redes sociales (especialmente Instagram), etc. exigen que no sólo figuren los proyectos, sino que estos aparezcan bien «bonicos».
La popularización de los mockups automáticos, en constante evolución, nos obligan a no quedarnos atrás.
1. Implicar a través del proceso



Si añadimos componentes como bocetos, procesos de exploración e investigación, anotaciones…, no sólo justificamos y solidificamos mejor nuestras decisiones, sino que capturamos la atención de nuestros clientes y lo acercamos al proceso de creación. A través de esta característica en nuestras presentaciones lograremos una mayor empatía hacia nuestro esfuerzo y resultado.
2. Moodboards


Los moodboards ayudan al oyente a situarse y sirven como apoyo visual a toda la investigación realizada previamente a la ejecución de nuestros proyectos. No tienen por qué ser muy largos, pero sí deben ocupar una posición inicial en nuestras presentaciones que apoyen lo que venga después.
3. Infografía lo que puedas


Si queremos que nuestras presentaciones resulten «ligeras» y fáciles de leer, no debemos emplear más textos de los necesarios. La atención que el usuario prestará a estos suele resultar muy limitada.
Todo lo que podamos «indicar» de forma ágil, vía marcadores visuales, mucho mejor.
4. Mockups de calidad


Los mockups editables en formato Photoshop a base de objetos inteligentes, reinan como elemento primordial a la hora de realizar una buena presentación y mostrar nuestros diseños con exactitud y, a la vez, de forma más atractiva para nuestros clientes. Además, serán la base para publicar los proyectos en plataformas tipo Behance o en nuestras redes sociales.
Los mockups gratuitos pueden salvar la papeleta bastante bien, pero normalmente suelen servir de «enganche» para que adquiramos otros que sí respondan a estándares de calidad mejores.
En artículos anteriores ya os recomendamos varios mockups gratuitos para presentaciones de objetos, web, identidad corporativa, carteles o revistas.
5. Emplear un planillo para publicaciones


Mostrar todos los pliegos de una publicación vía mockups puede convertirse en algo tedioso y aburrido. Además, encontraremos que no tiene mucho sentido mostrar —por ejemplo— publicidades externas.
No obstante, el ritmo en una publicación es vital (especialmente en revistas). La ubicación de publicidades, portadillas, capítulos, etc. no deja de ser parte esencial de la planificación de la misma. Mostrar el conjunto de nuestra publicación a través de miniaturas en nuestras presentaciones, mostrará ese ritmo.
6. Presentaciones ¡DIY!



En ocasiones podremos realizar fotografías reales de libros u otras publicaciones, a los cuales previamente hayamos «vestido» con nuestros diseños.
En ocasiones, un buen trabajo manual (Do it yourself!) dará como resultado una aproximación más realista que ningún montaje en Photoshop o mockup.
Conclusión

Las presentaciones constituyen un instrumento básico para promocionar nuestro trabajo, exponérselo a nuestros clientes y mostrarlo en páginas especializadas y redes sociales. Es por esto por lo que debería formar parte del currículo de cualquier formación en diseño editorial o cualquier otra disciplina relacionada con el diseño o las bellas artes.
Esperamos que todo lo expuesto en este artículo os haya enamorado, que ya estamos maquinando volver con una segunda parte.



