Las otras letras en la música
Cuando se habla de letras musicales, la relación más exacta suele establecerse con los textos que se escriben y se cantan, pero en este artículo no vas a encontrar lyrics, sino vas a disfrutar de las letras en otro sentido.
Las letras que te presentamos tienen también mucho significado, no tanto por lo que cuentan musicalmente, sino por lo que expresan a nivel visual.
Vamos a hablar sobre tipografía en portadas de discos.
Si hacemos una rápida revisión histórica, nos encontramos con miles de cubiertas relevantes en las que la tipografía copa un alto porcentaje dentro del conjunto visual. Gente, ¡esto se merecía un post!.
A modo de disclaimer, que quede patente que la siguiente selección es 100% subjetiva, porque, como por algún lado hay que cortar, ya que la tela la corto yo, pues ¡esto es lo que hay!
Ahora sí, «vamos al turrón», destacando distintos álbumes de cada década, desde los 60 hasta el presente (¡menuda responsabilidad!). No siempre serán los mejores, pero sí los más icónicos dentro de criterios basados en el protagonismo de la tipografía, su estilo, lo que aporta al diseño, etc.
El resultado después de varias podas y desbroces, es 70 años contados en 31 portadas.
Primera parada: ¡los 60!
Álbumes como el Cold Rain and Snow (1967), de los Grateful Dead, o el Box of Pearls (1968), de Janis Joplin, hacen gala de las características tipografías bajo el estilo de la época, creado por el colectivo artístico “Family Dog”, nacido en San Francisco.
Es fácil imaginarse a una Janis descalza y despeinada cantando a voz en grito mientras el artista de turno está medio tumbado con los lápices Alpino y la lengua entresacada con gesto de concentración, o puede que de subidón. No olvidemos que en estos años estaba todo bien impregnado de ácido y de otros compuestos inconfesables…
Si cruzamos el charco, los Beatles ya llevaban algunos años sumergidos en la psicodelia espiritual para dar salida al Rubber Soul (1965), álbum con una curiosa historia tras el diseño de su portada.
La tipografía originalmente propuesta por su autor se planteaba con una anatomía proporcionada, pero ocurrió que, causalmente, la banda vio la propuesta desde un ángulo cuya perspectiva deformaba las letras y fliparon tanto que pidieron que se quedara así.

Portadas de disco icónicas de los 70
En UK, en los 70, destaca el modo en que la elegancia inglesa muestra su transgresión en las portadas de Bowie con Hunky Dory (1971) y comienza a asomar el caos compositivo del recién nacido movimiento punk.
Empiezan también a surgir maravillas conceptuales como el The Dark Side of the Moon (1973), de Pink Floyd, y The Wall (1979), de la misma banda, con su icónica tipografía manuscrita, o el Unknown Pleasures (1979), de Joy Division.
Llama la atención que en esta época, la ornamentación psicodélica va cayendo y deja paso a un minimalismo absolutamente modernista, con tipografías sobrias de palo seco.
En cuanto al movimiento punk en Gran Bretaña, unos díscolos Sex Pistols sacan en 1977 el icónico Never Mind the Bollocks, donde prima en exclusiva el uso tipográfico en una amalgama de estilos que transmite muy bien la filosofía caótica de la corriente punk.


Las portadas de discos más famosas de los años 80: el auge del heavy metal
Impás gélido como el acero en los 80 para encontrarnos con la explosión del heavy metal, con tipografías altamente ornamentadas, llenas de estilos y efectos. Álbumes de grupos como el homónimo de Iron Maiden (1980), el Killing is my Business (1985), de Megadeth, o el Ride the Lightning (1983), de Metallica, son los más legibles de la época.
Nota: En este periodo la selección ha sido muy depurada para dejar de lado propuestas con tipografías horribles e ilegibles (el 90% de las opciones).
También en esta época nace en EE.UU. el punk californiano y el skate punk (punk rock / hardcore melódico) de grupos como Suicidal Tendencies con su debut titulado con el nombre de esta banda (1983) o NOFX con Liberal Animation (1988), donde priman las estéticas amateur y fanzineras. Ya se sabe que un poco de weed siempre amplifica las capacidades creativas de cualquiera…
La explosión creativa de los 90 (con sus «ejem, ejem…»)
Entramos de lleno en los 90 que siguen en esta línea, sin sospechar la explosión creativa que estaba a punto de llegar. Nos sorprenden sublimes obras conceptuales como la portada del Nevermind, de Nirvana (1991), y el Dangerous (1991), de Michael Jackson, lanzado pocos meses antes -quizás fue más icónico el top ventas mundial Bad (1987), pero no puedo evitar dejarme llevar por el cariño que le tengo al primero, que fue mi primer álbum original del rey del pop (el verdadero rey del pop, quiero decir…), formato casete en este caso, que me compró mi padre en un supermercado durante un viaje de verano-.
En 1996 nace el fenómeno boy/girl band, con sus máximos exponentes: las Spice Girls con su álbum Spice y los Backstreet Boys con su primer álbum homónimo, donde el no-sense estético se apodera de la escena… Sin duda, nos encontramos ante una época que, si se revisa con los ojos cerrados, tampoco pasa nada.
Atendiendo a cosas más felices de los 90 y en una escena algo más alternativa, abundan también las tipografías de palo con algunas variaciones interesantes como la tipografía rounded de Blur en su primer álbum Leisure (1990), que ya quedó para la historia como “logo” de la banda de Liverpool. Igualmente, el Urban Hymns, de The Verve (1997), se convirtió en un álbum emblemático, con uso de tipografía geométrica de sugerentes uves.
Pearl Jam con el Ten (1991) se muestra rotundo con una tipografía condensada y robusta que comparte época con la tipografía monoespaciada y desordenada del Jagged Little Pill (1995), de Alanis Morissette.
Algunas joyas de portadas de disco de los 2000
Llegamos a los 2000, donde ya se hace evidente la consolidada profesionalización del diseño de cubiertas de discos.
De ese mismo año nos encontramos joyas como el Renegades, de Rage Against the Machine, curiosamente llamativo por romper con la estética clásica de esta reivindicativa banda, encasillada en un estilo gráfico urbano que nadaba entre el grafiti y el constructivismo ruso. De ese mismo año, también tenemos el XTRMNTR, de Primal Scream, con unas omisiones muy bien situadas que tensionan la composición tipográfica.
El discovery (2001), de Daft Punk, era otra portada de disco tenía que entrar aquí sí o sí, porque esos caracteres líquidos, con esa textura que parece mercurio, es algo que no se olvida fácilmente.
Del 2004 destacamos el Medulla, de Björk. Esta artista nos tiene acostumbrados a extrañas portadas en las que muy pocas veces aparece tipografía, pero, en este álbum precisamente, toma protagonismo una tipografía figurativa, complemento perfecto para la estética de la cantante.
Tampoco puedo pasar por 2007 sin detenerme en In Rainbows de Radiohead (seguramente alguien estaba ya echando de menos a la banda de Thom Yorke), con un singular peso y protagonismo tipográfico.
El Kala de MIA entra también en la selección de 2007 por su original mezcla de estilos, en los que se adivinan caracteres textiles sobre una manta tribal y otras formas que reinventan la mítica tipografía de Iron Maiden (y quien no quiera verlo, que no lo vea…).
Algunas píldoras de portadas de discos a partir de 2010
Del periodo entre 2010 y 2020, sólo unas píldoras:
Born to die (2012), de Lana del Rey, por esa tipografía condensada tan robusta.
Blond (2016), de Frank Ocean, por su cursiva elegante con remates semi redondeados.
DAMN. (2017), de Kendrick Lamar, con su categórico título, en serif sobria y rotunda.
Voy a darle una patada al calendario porque, si no, esto estará muy lejos de terminar y ¡ya llevamos un buen empacho!
Me sitúo casi en la actualidad, año 2023, para destacar un único álbum español (por fin), pues me ha parecido de los más icónicos del momento. Me lo juego todo con SED de Triángulo de Amor Bizarro que, aparte de ser un discazo -dicho sea de paso-, tiene una portada potentísima e hipnótica, con una reinventada tipografía gótica que es de aplauso.
Sé que me he quedado corta y no están todos los que son, pero ya avisé al principio del post de cómo la subjetividad ejercería de árbitro y juez en la selección presentada.
Sé también que en España se han hecho muy buenas portadas y por eso, te invito a ver este otro post sobre diseño de portadas made in spain en el que, no sólo se presentan buenos diseños con elecciones tipográficas interesantes, sino que se profundiza en los autores de esas portadas, que son canela en rama.



