Crónica de la expo «No va quedar nada de todo esto»: Patrimonio gráfico madrileño
Saliendo de nuestra zona de confort, nos hemos dado un salto a Madrid para poder visitar la expo «No va a quedar nada de todo esto», que reúne una buena muestra de patrimonio gráfico madrileño conformado por rótulos, bolsas y servilletas de comercios de Madrid. Una recopilación interesantísima con mucho legado que bien merecía una visita.
El colectivo Paco Graco lleva desde 2017 recopilando todo el material que se encuentra expuesto en el Ayuntamiento de Madrid. Este conjunto da testimonio de años pasados en los que los comercios de la capital copaban las calles y se hacían notar visualmente.
150 rótulos comerciales que aglutinan 90 años de patrimonio gráfico madrileño, así como ejemplos de gráficas en otros soportes, como servilletas, etiquetas y papeles de seda y encerados, se exponen para el disfrute de curiosos que se acercan a ver esta muestra, la cual invita a reflexionar y a disfrutar de la nostalgia que destilan todas las piezas a modo casi de cementerio gráfico.
La exposición muestra la efervescencia comercial de una ciudad actualmente copada por las grandes marcas y multinacionales que si bien cuentan con rótulos y demás elementos, no imprimen esa personalidad propia que sólo posee el negocio local.
Una lección de historia del diseño gráfico español, con sus cambios estéticos y políticos, y una investigación sobre las transformaciones que viven nuestras ciudades.

Principales piezas de la exposición
En esta muestra de ejemplos de gráficas comerciales, muchas de las piezas son de los años 60 y de los años 80 y algunos de ellos incluso son más antiguos, como la primera puerta de La Moda, de principios del siglo XX, o la Fábrica de Jabones de la calle Delicias 26, anterior a la guerra civil española.

Se exhiben rótulos muy reconocibles de Madrid, como el de Casa Benítez de Huertas, la sala Canciller de Ventas, Fajas Ruiz de Sol, Casa Poli del Barrio de Salamanca, la cafetería Somosierra de Bilbao, la pastelería Kayto de Vallecas, la Tienda ORTE del Barrio Quintana o la cafetería Zahara de la Gran Vía, todos ellos recogidos por el colectivo a lo largo de los últimos siete años.

Más allá de los rótulos: servilletas, bolsas y etiquetas
También se muestran ejemplos de gráficas correspondientes a la colección de servilletas de bar de Felipe Hernández, la colección de bolsas de Martín Sobrados de la Plaza o conjuntos de etiquetas de precios y de sedas de envolver.




Algo que hemos echado en falta ha sido un poco más de acompañamiento para conocer la historia de los comercios o alguna foto de fachada para ver cómo fue en su día. Unos carteles explicativos (o algo similar) que nos pudieran ayudar a contextualizar un poco sobre la historia del material expuesto.



El colectivo Paco Graco
Paco Graco ha conseguido aglutinar un archivo vivo, tanto de los rótulos que aún están en las calles, como de aquellos que han sido rescatados, donados y recuperados de contenedores o de personas que se pusieron en contacto con el propio colectivo. De esta manera, han logrado reunir una amplia muestra de patrimonio gráfico de Madrid.
Hoy es un proyecto de Alberto Nanclares, Mercedes Moral, Guillermo Borreguero y Zuloark, pero como ellos dicen, es una familia extensible y esperamos que sigan con esta bonita labor de preservación del patrimonio gráfico de Madrid.





Red Ibérica en Defensa del Patrimonio Gráfico
En 2019, Paco Graco promovió la fundación de la Red Ibérica en Defensa del Patrimonio Gráfico, que hoy en día agrupa a más de 40 nodos en 30 ciudades en España y Portugal, con el objetivo de intercambiar experiencias y hacer fuerza conjunta en la protección de este patrimonio.



Al hilo de esta expo, no podemos dejar de pensar en nuestros queridos Roberto Espartero y Juan Martín, antiguos alumnos de La Gauss y actuales Tiquismiquis Club y su proyecto Alioli es Ajonesa, que también han construido un archivo de patrimonio gráfico de Málaga, a través de la tipografía en rótulos.
Te dejamos también un post sobre la creación de un rótulo icónico que seguramente te gustará consultar: “Cómo se hizo el cartel de Coca Cola en Picadilly”, que es el complemento perfecto tras la lectura de esta crónica.
Todas las fotos son de @zneaslaunam



